Emprender iberoamérica

Presentación del Informe: Emprender en Iberoamérica

La Secretaría General Iberoamericana y la Asociación de Jóvenes Empresarios del Uruguay (AJE) presentaron los resultados del informe Emprender en Iberoamérica, un estudio elaborado para conocer el impacto de la actividad emprendedora en la región, así como ofrecer una visión radiográfica y analítica del sector, identificando actores, instrumentos de apoyo, desafíos y oportunidades.

En el evento realizado el pasado jueves 16 de noviembre sobre las 18:00 horas en Piso 40 se contó con la presencia de: Rebeca Grynspan (Secretaria General Iberoamericana), Germán Ríos (Representante de CAF en Uruguay), Fernando Brum (Presidente de la ANII) y Santiago Soto (Subdirector de la OPP).

El informe destaca que el emprendedurismo constituye un tipo de actividad con gran capacidad de creación de empleos y de diversificación de la estructura productiva, aspectos centrales en las estrategias de desarrollo de los países de la región.

Asimismo, releva un total de 101 instituciones de apoyo al sector y agrega que el emprendedorismo está estrechamente vinculado con el crecimiento económico, aunque difiere según el grado de desarrollo de cada país. A mayor desarrollo económico, menor actividad emprendedora, ya que a medida que aumenta el Producto Bruto Interno, se generan mayores niveles de empleo.

El país con mayor tasa de actividad emprendedora temprana es Ecuador, mientras que Uruguay se encuentra a mitad de tabla.

Respecto a los aspectos normativos, indica el estudio, en los últimos años se constataron esfuerzos por diseñar instrumentos legales específicos, más allá de los existentes para micro, pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, todavía queda mucho por legislar.

La investigación, que fue realizada a través de entrevistas a expertos, representantes de organizaciones y gobierno, emprendedores y académicos, da cuenta del creciente interés de Iberoamérica por el emprendedorismo, tanto desde las perspectivas vinculadas a la innovación, la creatividad y la incorporación de tecnologías, así como a las posibilidades de inserción laboral y económica, particularmente de las mujeres jóvenes.

A su vez, se plantea como desafíos promover la cultura emprendedora con relación al cambio social; fortalecer a los organismos especializados; atender las brechas de acceso a la educación; promover modelos de negocios globales; apoyar iniciativas productivas, ampliar el vínculo con el mundo académico y generar estrategias de inclusión para grupos en situación de vulnerabilidad.

Por otra parte, señala que uno de los grandes problemas que enfrenta el sector es que solo entre el 5 y el 10 por ciento de los micros emprendimientos que se crean, logran convertirse en PYMES. Y advierte: “es necesario trabajar para que esa proporción se amplíe”.

Rebeca Grynspan, Secretaria General Iberoamericana, alentó a los estados a propiciar el desarrollo de las condiciones, “no solo para fomentar el nacimiento de nuevas empresas sino para ayudarlas a lograr su sostenibilidad”.  Y destacó la necesidad de “apoyar la cultura del emprendimiento”, esto es “apoyar una cultura de generación de empleo joven, con entornos que incentiven la innovación productiva, social y ciudadana”.

Tal y como reconocieron los 22 países reunidos en la XXV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en octubre de 2016 bajo el lema: Juventud, emprendimiento y educación, el emprendedurismo representa uno de los ejes dinamizadores del crecimiento económico de los países de la región.